Ardiente

Visor de obras.

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Estas dudas y enigmas nos ponen en una posición de culpabilidad que puede ser muy perjudicial para nuestro bienestar mental. Todo el mundo tiene sus propios retos y dificultades en la vida, si el nuestro es encontrar alguien con quien compartir un camino, tendremos que desarrollar técnicas para conseguir nuestro objetivo y poder salir adelante en caso de lo contrario. La dificultad para encontrar el amor no siempre reside fuera de nosotros, en ocasiones, la responsabilidad recae sobre nuestras acciones y pensamientos. Es posible que existan una serie de razones, conscientes o inconscientes, que nos impiden establecer un correcto vínculo afectivo con una persona en especial.

I, pp. Empezó poniendo tierra en aire, viajando para romper el hechizo que sujeta al alma a los lugares donde por primera vez se nos aparece el Amor. En cada punto donde Eva se detenía, sacaba el Amor su cabecita maliciosa y le decía con sonrisa picaresca y confidencial: «No me separo de ti. Vamos juntos.

Jesucristo es la luz de los pueblos. Por ello este sacrosanto Sínodo, reunido en el Espíritu Santo, desea ardientemente iluminar a todos los hombres, anunciando el Evangelio a toda criatura cf. Mc 16,15 con la claridad de Cristo, que resplandece sobre la rostro de la Iglesia. Y porque la Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e aparato de la unión íntima con Deidad y de la unidad de todo el género humano, ella se propone presentar a sus fieles y a todo el mundo con mayor escrupulosidad su naturaleza y su misión abstracto, abundando en la doctrina de los concilios precedentes. A todos los elegidos, el Padre, antes de todos los siglos, «los conoció de antemano y los predestinó a ser conformes con la imagen de su Hijo, para que éste sea el primogénito entre muchos hermanos» Rm 8, Vino, por tanto, el Hijo, enviado por el Padre, quien nos eligió en El antes de la creación del globo y nos predestinó a ser hijos adoptivos, porque se complació en reconstruir en El todas las cosas cf. Ef 1, y Así, pues, Jesucristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el reino de los cielos, nos reveló su misterio y con su yugo realizó la redención.

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