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Del kiki a la paja pasando por el francés: ¿cómo nacieron las referencias sexuales?

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Es coña, las nuevas tecnologías pueden obrar milagros, pero este en concreto, todavía no. Pero al menos, mientras, podemos consolarnos con algo con lo que se han consolado millones de humanos a lo largo de la historia cuando no han tenido su ración de sexo. Sí, me refiero a la sabiduría. Porque de alguna parte tiene que venir aquello de hacerse una paja, echar un polvo o follar. Alguien tuvo que forjar aquellos conceptos, ponerlos de moda en la clandestinidad para que, finalmente, formen parte de nuestro rico y concupiscente día a día. El aspirar este polvo de tabaco por la nariz podía provocar bochornosos estornudos por lo que, los siempre elegantes aristócratas, solían retirarse a otra estancia para echarse unos polvos. Un día alguien tuvo que aprovechar esta excusa para ausentarse con el propósito de visitar a su amante lejos de miradas inquisidoras, comenzando así con la maravillosa tradición de llamar al acto sexual echar un polvo. Habla de un posible origen de la expresión a través de la fórmula latina Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris algo así como polvo somos, del polvo venimos y en polvo nos convertiremos. Bueno, alguien supuso que si el cura decía -y los curas de la época eran muy doctos- que del polvo venimos, echar un polvo debía ser un sinónimo del acto sexual, porque de venir, todos venimos de ahí, del acto sexual.

El sexo a la francesa, cuando se le practica a un hombre se llama 'felación', mientras que cuando se le practica a una mujer se conoce como 'cunnilingus'. La cubana o la española Aunque en España se conoce como hacer una cubana, lo cierto es que en el excedente del mundo se llama hacer una española. Es bastante conocida, y consiste en practicar el coito intermamario, es decir, utilizar los pechos para estimular el miembro masculino. La postura italiana Es parecida a la conocida como cubana o española, aunque en el caso de la italiana se prostitución de realizar el mismo acto venéreo pero utilizando otras zonas del cuerpo distintas para estimular el pene. El sexo griego Se relaciona este nacionalidad europeo con la penetración anal.

Por eso, innovar en nuestras relaciones sexuales siempre es algo positivo, ya que descubrimos cosas que nos gustan y descartamos las que no. Es largar, si es a un hombre actuar una felación y un cunnilingus o siempre puedes optar por este vibrante que hace maravillas, lo dice Rosalía si es mujer. Su origen viene del siglo XIX, cuando aparecieron los primero prostíbulos en Europa, tanto para hombres como para mujeres. Consejos para 'hacer un francés' Tanto si tu pareja es un hombre como si es una mujer, hay una serie de consejos que hay que adeudar en cuenta a la hora de practicar sexo oral. Empieza despacio, comienza por besar otras partes de su cuerpo de camino al lugar favorecedor. Acaricia la zona y crea efecto ante lo que viene a línea.

Corbis Por Héctor G. El sexo tiene que ver con la fricción, y de ahí la obsesión que muchas mujeres —y hombres— tienen por el tamaño de los penes. No se trata de una técnica nada sencilla, y aunque algunas mujeres nacen con la habilidad natural de realizar estos movimientos musculares, muchas tienen que entrenarse para conseguirlo. Los libros de biografía arrojan algunos casos, como ocurre con la amante del rey Francisco I y Enrique II de Francia, Diane de Poitiers, que tenía una habilidad especial para esta técnica. Parte de la educación de algunas geishas, se centra en desarrollar esta técnica, así como la de las Devadasis indias proscritas desde el año

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